El CNIT, un cascarón de doble hoja

El CNIT, un cascarón de doble hoja

El CNIT (Centro de Nuevas Industrias y Tecnologías, 1958) de París ostenta, con sus 219m, el record de estructura laminar de mayor luz de la historia. También puede ser considerada la bóveda más alta, admirando sus 50m de altura. Es la obra más importante de Bernard Zehrfuss y Nicolás Esquillan, respectivamente arquitecto e ingeniero. Zehrfuss diseñó una cubierta de gran superficie y planta triangular que algunos de los mejores ingenieros del mundo intentaron resolver infructuosamente. Fue la propuesta de Esquillan, ingeniero jefe de la constructora Enterprises Boussiron, la que se llevó el gato al agua.

Después de la II Guerra Mundial en muchos países surgíó la necesidad de contar con grandes centros de exhibiciones para alentar la actividad económica. En los Archivos Maillart de la Universidad de Princeton se pueden encontrar los requisitos del proyecto de la “Societe civile du Centre de la mecanique” que fue creada por la asociación de productores de maquinaria, quien necesitaba un pabellón de nivel internacional. Su presidente disponía de un solar de 30.000m2 y quería cubrirlo sin apoyos intermedios. Casi nada. Quería el máximo espacio posible para mostrar toda su maquinaria, tanto ligera como pesada. Al concurso se presentaron Pier Luigi Nervi, Jean Prouve, Bernard Laffaille y Nicolas Esquillan.

Bernard Laffaille sugirió una forma curvilínea definida por un paraboloide hiperbólico. Aprovechándose de su experiencia en acero pretensado, Laffaille presentó una solución basada en un entramado de cables en doble curvatura. Aunque el proyecto se parecía tremendamente al ya construido Raleigh Arena los cables todavía daban mucho miedo a los constructores metálicos y se achantaron. Décadas después, Schlaich llegaría a dominar la técnica de los entramados de cables.

El reputado Nervi también mostró su solución. Él mostraba una cúpula comprimida apoyando solo en tres puntos según su clásica morfología de nervios en rombo. Por lo visto,  presentó modelos reducidos pero no una memoria de justificación de cálculos. En palabras del arquitecto Camelot, uno de los del equipo de Zehrfuss “Nervi hizo modelos reducidos, no los pudo calcular pero estaba seguro de que aquello funcionaba igual”.

Por fin fue la propuesta de Nicolás, un cascarón de doble hoja, la triunfadora y la que podemos disfrutar al visitar París. El CNIT es finalmente una bóveda de crucería formada por la intersección de tres segmentos de cilindro de directriz parabólica. La lámina tiene un radio de curvatura variable entre 90m y 420m.

Las estructuras laminares suponen la máxima eficiencia del material si consigues, en la medida de lo posible, hacerlo trabajar a compresión. Pero hay que llegar a una solución de compromiso porque cuanta más finura, mayor esbeltez y riesgo de pandeo. Esto lo resolvió Esquillan recurriendo a un cascarón de doble capa, unidas éstas mediante diafragmas de cortante. Queda al final una configuración en cajones cuyo comportamiento tridimensional puede recordar al bidimensional de la viga Vierendeel. El espesor de los cascarones es de 17cm y 24cm. Lo cual es… impresionante. La diferencia de cota entre ambos es de casi 2m, de ahí la inercia necesaria para alejar la carga crítica de pandeo.

El diseño de cúpula tan plana provocaba enormes empujes horizontales al terreno. Un cable traccionado enterrado une los tres puntos de cimentación recogiendo así la componente horizontal de las reacciones.

El encofrado es el costo que se dispara en este tipo de construcciones. Por ese motivo se intentó prefabricar el mayor número de piezas en un encofrado móvil antes de ser colocadas.

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Adrián Cabello
Adrián Cabello
Madrid, España
Ingeniero
Perseguir la eficiencia y llevar siempre a lo más alto la técnica y estética de lo que será cultura y legado de nuestra civilización es una responsabilidad que no podemos eludir los profesionales de la construcción.
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